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Cortar audio

Arrastra las dos manijas sobre la onda para quedarte solo con el tramo que necesitas. Escúchalo antes de exportar y descárgalo en WAV o comprimido. Todo dentro de tu navegador.

Arrastra el audio que quieres cortar

o pulsa para elegir un archivo · MP3, WAV, OGG, M4A · nada se sube a ningún servidor

Al cargar el primer archivo el navegador prepara el motor de audio; después el recorte es instantáneo.

Motor: Web Audio API nativa del navegador, sin librerías externas. El audio nunca sale de tu equipo.

Un corte limpio, sin subir el archivo

Cortar un audio suele ser la primera edición que necesitas y la que más fricción tiene: la mayoría de páginas te piden subir el archivo a un servidor ajeno, esperar la cola y volver a descargarlo. Aquí no hay subida. El navegador decodifica el archivo con la Web Audio API, dibuja la forma de onda y corta el tramo en memoria. Si cierras la pestaña, no queda nada en ninguna parte.

Cómo cortar un audio

  1. Arrastra tu MP3, WAV, OGG o M4A a la zona de carga.
  2. Mueve las dos manijas sobre la onda hasta encuadrar el tramo. Con las flechas del teclado ajustas de décima en décima, y con Mayús + flecha de segundo en segundo.
  3. Pulsa reproducir para escuchar solo lo seleccionado y descarga en WAV o en Opus comprimido.

El fundido evita el chasquido

Cuando un corte cae justo en mitad de una onda, el salto brusco de una amplitud alta al silencio produce un «clic» audible. Activando el fundido de entrada y salida se aplican 20 milisegundos de rampa en cada extremo: no se nota como efecto, pero elimina el chasquido. Para música y voz suele valer la pena dejarlo activado; para efectos de sonido muy cortos y percusivos, a veces es preferible quitarlo.

Para qué se usa

  • Notas de voz: quedarte con los 15 segundos que de verdad importan.
  • Podcasts: eliminar el silencio y el carraspeo del principio.
  • Tonos de llamada: extraer el estribillo de una canción.
  • Edición de video: preparar un efecto de sonido antes de montarlo en la línea de tiempo.

Qué puedes hacer con el resultado

El archivo que descargas es tuyo y sale de tu propio material: esta herramienta no añade ninguna condición al resultado. La licencia que se aplica es la del audio que subiste, no la nuestra. Si el original era una canción con derechos, el recorte sigue teniendo esos derechos.

Las demás herramientas de audio

Todas comparten el mismo motor y la misma promesa —nada se sube a ningún servidor—: unir audios, convertir formato, subir el volumen, cambiar la velocidad y extraer audio de un video. Y si necesitas varias cosas a la vez, el editor de audio las reúne en una sola pantalla.

Preguntas frecuentes

¿Se sube mi audio a algún servidor?

No. El archivo se decodifica y se corta dentro de tu navegador con la Web Audio API. Nunca viaja por la red, así que puedes recortar grabaciones confidenciales sin ningún riesgo.

¿Qué formatos puedo cortar?

Cualquiera que tu navegador sepa reproducir: MP3, WAV, OGG, M4A/AAC y normalmente FLAC. Si un archivo no abre, suele ser porque usa un códec que ese navegador concreto no incluye.

¿Puedo cortar con precisión de milisegundos?

Sí. Además de arrastrar las manijas, tienes dos campos numéricos con paso de una décima de segundo, y las flechas del teclado sobre cada manija mueven de 0,1 en 0,1 segundos (o de segundo en segundo con Mayús).

¿Pierdo calidad al cortar?

Si exportas en WAV, no: el WAV es sin pérdida y guarda exactamente las muestras del tramo. Ten en cuenta que si el original era un MP3, la pérdida de calidad ya venía de fábrica; cortar no la empeora, pero tampoco la recupera.

¿Por qué el WAV pesa más que el MP3 original?

Porque el WAV no comprime nada: guarda cada muestra tal cual. Un minuto en estéreo a 48 kHz ocupa unos 11 MB. Si necesitas un archivo ligero para compartir, usa la descarga comprimida en Opus.

¿Hay marca de agua o límite de cortes?

Ninguno de los dos. No hay marca de agua, ni número máximo de cortes, ni registro. Tampoco hay límite de duración más allá de la memoria de tu propio equipo.